PPD rechaza dichos de ministro de Salud por aumento de VIH

Chile necesita derribar mitos y estigmas en torno al VIH, no acrecentarlos. Los dichos del ministro van en el sentido contrario a la convivencia que queremos construir. Apuntar el dedo a la inmigración como causa de la cifra récord del número de casos de VIH confirmados durante el 2018 no solo daña la sana convivencia con los cohabitantes de este territorio, sino también este tipo de declaración es contraria a la ley del SIDA. Así también, decir que ha disminuido el uso del condón por el uso de la pastilla de anticoncepción de emergencia (pastilla del día después), agregando a la epidemia, es errado por cuánto ha aumentado el uso del condón, pero además demuestra ignorancia en cuanto a las causas de la epidemia, daña las políticas públicas que han permitido avanzar en la disminución del embarazo adolescente y revela un trasfondo conservador sin base en evidencia que dirige las decisiones de políticas públicas de este gobierno.

La ley del SIDA establece con claridad “la prevención, diagnóstico y control de la infección provocada por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) como la asistencia y el libre e igualitario ejercicio de sus derechos por parte de las personas portadoras y enfermas, sin discriminaciones de ninguna índole, constituyen un objetivo sanitario, cultural, social y de interés nacional y corresponde al Estado la elaboración de las políticas que propendan hacia dichos objetivos, procurando impedir y controlar la extensión de esta pandemia, así como disminuir su impacto psicológico, económico y social en la población”. Esto apunta a un camino donde la educación sexual sea la piedra angular del cambio social, donde cada persona puede vivir con debido conocimiento, autonomía y responsabilidad su opción en esta materia. Etiquetar ciertos grupos sociales o culpar el uso de la pastilla es más bien desinformar y agregar al impacto psicológico y social de este problema.

En cuanto las cifras, el VIH está claramente descrita como una epidemia focalizada en poblaciones claves, y la condición de inmigrante no constituye parte de dicho perfil. Es más, aunque el porcentaje de casos confirmados entre extranjeros en los últimos 2 años mostró un aumento, del total de 39.628 casos confirmados entre 2010 y 2018, solamente 5.561de estos son de nacionalidad extranjera, menos de un sexto. Aún más, considerando un número de migrantes en igual período que supera el millón, aquellos vih+ representan mucho menos del 1%. Es decir, la migración no corresponde a un hecho que “importa enfermedades”, sino, el foco debe estar puesto en los desafíos de abordar con eficacia sanitaria las causas de la transmisión, partiendo por romper los mitos y estigmas que se asocian a ella, camino completamente contrario a lo logrado por el ministro con sus dichos que solo agregan a la desinformación y estigmatización en torno a este virus.

La noticia del mayor número de casos confirmados del virus de inmunodeficiencia humana debe entenderse en su justo contexto, y tiene como todo, una doble lectura. Aunque evidentemente no es deseable un aumento de casos, la mayor detección de casos existentes es un objetivo muy importante de la política sanitaria, por cuanto iniciar el tratamiento en casos VIH reduce significativamente la transmisión del virus en situaciones de riesgo, como por ejemplo en relaciones sexuales no protegidas o de una madre a su hijo que está por nacer.

Chile ha tenido grandes avances en las políticas públicas del VIH, incluyendo campañas de promoción permanentes y protegidas por ley, examen gratuito, tratamiento para todos los casos positivos en el GES/AUGE, entre otros grandes avances. Y aunque todos deben tener parte en la prevención, las políticas públicas deben comenzar apuntando a los grupos de mayor riesgo. En lugar de declaraciones desafortunadas debemos impulsar nuevas estrategias como la profilaxis pre-exposicion, habilitar dispensadores de condones en lugares estratégicos como centros de estudio, campañas en Grindr y Tinder y otras redes sociales, entre otras medidas necesarias. Esperamos seguir un camino de construcción de políticas sanitarias que protege a todos por igual, respetando nuestras diferencias, y evitando el oscurantismo en las declaraciones o en la inspiración de nuestras políticas públicas.

Comisión Salud PPD, 16 febrero 2019

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